Ansel

No importa como fue mi día. El siempre está esperándome, cueste lo que cueste.

Aunque no le prestes atención, aunque el trabajo y la rutina me mantengan de mal humor el me recibe con alegría, con su cola inquieta, sus ladridos de felicidad y  su mirada pétrea sobre mi.

Es compañero siempre y en todos lados. Aquella tarde confundido entre montañas y lagos lo vi parado, erguido mirando hacia adelante como si mirara el futuro, que tan poco le importa.

Me tire al suelo y y fue el modelo perfecto.

Comparte este artículo:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Blogplay
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Netvibes
  • Reddit
  • Technorati
  • Twitter
  • Wikio

Comentar