San Millán

La biblioteca se abría para muy pocos. El sacerdote me avisó que tenía 10 minutos. Tiempo en el cual dificilmente pudiera terminar una foto con mi enorme cámara de formato grande.

La sala no era grande, pero era hermosa. En la bilbioteca del monasterio de San Millán hay volúmenes con varios cientos de años de historia.

El poco tiempo que tenía me obligó a fotografiar lo que estaba sobre la mesa. Lo abrí con miedo ante la atenta mirada del sacerdote. Las letras eran grandes, enormes, junto a notas colocadas en un pentagrama. Me apresuré a tomar la foto casi convencido de que estaba cometiendo errores inconcientemente que harían insalvable la toma.

Pero ¿quién sabe? En un lugar sagrado posiblemente la fuerza de voluntad sea premiada.

Comparte este artículo:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Blogplay
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Netvibes
  • Reddit
  • Technorati
  • Twitter
  • Wikio

Comentar