Recordaba todo pero no recordaba a nadie. Caminaba feliz entre la gente aunque eran desconocidos, pero estaba en casa.
No hay más que viento, montañas lejanas, un río rebelde y un lago eterno e inmenso. La tarde es interminable aquí.
Una eterna jornada de fotografía en la nave de una fábrica. Hubo buenas, regulares y malas fotografías. Pero hay algunas que no se dejan ver hasta último momento.
El viento te corroe de a poco. Caminas, a veces como podés, cruzando la turba. Recorríamos el Cementerio de los caídos británicos durante la Guerra de Malvinas.